jueves, 10 de septiembre de 2009

Nada es imposible (I) - los deseos

Primera entrada "idealista"

Los deseos son aquellas pretensiones a las cuales calificamos de más desesperadas y profundas de nuestra alma.

Hay quien dice que deseamos cosas posibles o imposibles, pues bien, esto es incorrecto: los deseos son siempre sobre cosas imposibles, deseamos cosas que sabemos que de otro modo no conseguiremos, por eso nos limitamos a “desear algo” y esperar sin más que por fuerza divina, de los astros o de la vela del pastel de cumpleaños, se realice. Por contrario, si deseásemos cosas posibles, serían cosas por las que pudiéramos movilizarnos y actuar por lograr realizarlos, nos implicaríamos en ello, y eso lo hace dejar de ser deseo y ser una meta para nosotros.

Un deseo se formula y se espera, hay quien lo hace con esperanza de verlo hecho realidad sin plazo fijo. Un deseo nunca se cumple, lo que llamamos un deseo cumplido, no lo es, deja de serlo en el momento en que es posible.

Nada sucede por gracia divina ni casualidad, todo está en tu mano. Si no, analicemos los deseos más frecuentes dados a lo largo de la historia de la humanidad: inmortalidad, capacidad de volar con tu propio cuerpo, enamorar a quien te enamora, recuperar el amor perdido, la resurrección de los muertos, hallar la verdad, descubrir el porqué del universo, poder, dinero, lotería… Si los deseos son un invento de Dios, desde luego hay que joderse qué mala leche tiene. Dotarnos de la capacidad de esperar cosas que sabemos que nunca sucederán es una crueldad.

Sin embargo un deseo es algo perfectamente pensable, ya que está en nuestra mente. Hay cosas racionalmente imposibles como es poder volar o racionalmente posibles pero difíciles de pensar. Cada persona percibe su entorno de una manera distinta según su circunstancia y actúa en consecuencia. En un momento dado, esa persona, por racional que sea puede llegar a “desear” algo imposible, algo que puede hacer de su circunstancia algo mejor, peor no deja que sea así justo por su razón, ese ver las cosas “tal como son, hay que aceptarlo” sin dejar posibilidad de pensamiento a otras posibles ideas como que si las cosas no son como se quiere, es justo por que no se quiere pensar de otra forma, y esa es la primera barrera que nos impide ver las cosas de otro modo y dar hechos posibles como imposibles. Aquí recurrimos a formular un deseo por que vemos que de lo contrario no se cumplirá, sin embargo, como ya hemos dicho, nada sucede por inercia de las energías ni los hados, si eres capaz de centrar tu mente, conocer y ampliar el campo de visión, abrir tus posibilidades, comprender que no todo tiene por que ser justo como tu razón te dice que tiene que ser, puedes llegar a cosas inimaginables.

Nada es imposible, ni tal siquiera repetir una historia o impedir que tu razón te traicione, en muchas ocasiones, la razón humana nos hace actuar en contra de nuestros propios “deseos” haciéndonos ver nuestra propia circunstancia como algo invariable, pero que sin embargo, si tomamos nuevas formas de pensar dentro de nuestro propio pensamiento, tal vez si escuchamos un poco a nuestra “alma” que tiende a decirnos lo contrario a la razón, podemos descubrir que quizás lo que nuestra razón nos dice no es lo que nos dará felicidad, y que asuntos que no requieren racionalidad, no debemos condicionarlos a ella.

Todo está en la cabeza, tu razón te puede decir que piensas, pero jamás qué sientes. No hay que hacer caso a los dictados sentimentales de la razón, es un campo que no le pertenece, y por esto es tu razón la que te impide actuar según los dictados del alma, aquí es donde definitivamente murieron los deseos. Si tu razón dicta tus sentimientos, no serán tales, ya que el campo sentimental, de la ilusión, la creencia, la amistad, el amor, pertenece a aquello llamado "alma" y no a la razón. La razón te persuade para convencerte de una realidad con la que te tienes que conformar, sin posibilidad de cambio. Hay un conocido refrán que dice "No se ama con razón, con razón se ama" y es un buen ejemplo de una de las muchas barreras que interpone la razón y las ilusiones.

Por eso yo propongo esto: No desees nunca, pretende, ponte en marcha, haz que sea posible si quieres lograr algo, lábratelo, hazlo tuyo, lucha contra lo que te diga la razón y descubrirás el sentimiento, conserva el bien que consigas, no lo dejes marchar, no pierdas oportunidad, recupéralo.

Transforma los deseos en metas, haz que no sean deseos, cosas que a través del esfuerzo, la dedicación, la perseverancia, la paciencia, el apoyo, el amor, la determinación se puedan realizar. No dejes a la razón intervenir, o nunca alcanzarás esa felicidad. No te conformes solo por lo que te diga la razón que tienes ahora, no creas que es suficiente, si sabes que necesitas más o que necesitas algo que tuviste, a por ello, deja a un lado el sentido y haz caso al corazón. Nada es imposible, no al menos si no deseas nada y empiezas a luchar. O no.

3 comentarios:

  1. De acuerdo en todo lo referente a los deseos: como tú has dicho, no podemos llamar "deseos" a pretensiones realizables, posibles... Los deseos, o son imposibles, o no son deseos.

    Ahora bien, veo que criticas mucho la racionalización del sentimiento. Evitar a toda costa que la razón intervenga en el campo sentimental equivale a afirmar que lo mejor es guiarnos por nuestros instintos, y no estoy de acuerdo en eso. Creo que intentar dar una explicación a nuestros sentimientos, pensarse las cosas dos veces antes de actuar, controlar nuestras pasiones mediante la razón, siempre es positivo.

    Por otra parte, también hablas del "alma", y hay muchas personas que no creen en ella, y su existencia es indemostrable. Tal vez podrías explayarte un poco y explciar qué es para ti el alma, o dicho de otro modo, cómo la entiendes.

    Un saludo.

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  2. no hablaba de evitar la racionalizacion radicalmente, sino justamente de lo contrario, si solo se razona por encima de toda idea sentimental, se cierran otras tantas puertas, hay que llegar a un punto medio. Claro que hay que pensar antes de actuar y es peligroso guiarse solo por los dictados del corazón, sin embargo no hay que llevarlo hasta el punto de que la razón ciegue las acciones y bloquee el sentimiento. Cosa que nos lleva a los deseos, como he querido reflejar en la entrada.

    En cuanto al alma utilicé ese término por no decir "corazón" XD que sonaba muy rimbombante, pero claro que hare una entrada sobre qué pienso sobre la idea de "alma" en el futuro.

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  3. Lo del punto medio me ha convencido. Pero es muy difícil determinar cuál es ese punto medio... O__o

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