El tema original está en ingles, yo he realizado una pequeña adaptación de la letra para que sea más fácil de entender que con una traducción “meidingugel” que como todos sabemos, muy de fiar no es. El título de la canción es “Point of Know return”, que viene significando “Punto de saber volver”. Esta expresión en español no la utilizamos como tal, así que he modificado esta parte de la letra por “Point of no return”, “Punto sin retorno”, expresión equivalente en nuestra lengua que nos hace entender mucho mejor lo que nos quiere decir Kansas, la banda americana que creó e interpretó este tema.
No haré un análisis de la canción desde el punto de vista musical, sino que lo haré de tal manera, como ya he dicho, que se pueda hacer una reflexión sobre el mensaje que transmite a través de una letra que nos cuenta una historia ficticia sucedida hace muchos años, cuando los marineros creían que la tierra era plana y creían en un “Punto sin retorno” a partir del cual no podrían dar la vuelta al timón y volver a tierra para salvar sus vidas y evitar caer al abismo.
Os dejo aquí un enlace para que escuchéis la canción. Os aconsejo escucharla mientras seguís la traducción y ayudaros de la letra original para no perderos en caso de que esto pase. Después quizás os guste también oírla a lo largo de la reflexión.
Point of Know return - Kansas
Letra original en ingles
I Heard The Men Saying Something
The Captains Tell They Pay You Well
And They Say They Need Sailing Men To
Show The Way, And Leave Today
Was It You That Said, "how Long, How Long?"
They Say The Sea Turns So Dark That
You Know It´s Time, You See The Sign
They Say The Point Demons Guard Is
An Ocean Grave, For All The Brave,
Was It You That Said, "how Long, How Long,
How Long To The Point Of no Return?"
Your Father, He Said He Needs You
Your Mother, She Says She Loves You
Your Brothers, They Echo Your Words:
"how Far To The Point Of no Return?"
"well, How Long?"
Today I Found A Message Floating
In The Sea From You To Me
It Said That When You Could See It
You Cried With Fear, The Point Was Near
Was It You That Said, "how Long, How Long
To The Point Of no Return?"
Adaptación al castellano
Escuché a un hombre diciendo algo
Los capitanes dicen que te pagaron bien
Y dijeron que necesitaban navegantes para
mostrarles el camino y llegar hoy.
¿Eras tu el que decía “cuanto queda, cuanto queda?
Dicen que el mar se vuelve tan oscuro que
Sabes que es el momento, ves la señal
Dicen que es el punto que guardan los demonios,
Una tumba en el océano, para todos los valientes
¿Eras tu el que decía “cuanto queda, cuanto queda?
¿Cuánto queda hasta el punto sin retorno?
Tu padre, él dijo que te necesita.
Tu madre, ella dijo que te amaba.
Tus hermanos, ellos repitieron tus palabras:
“¿Cuánto queda hasta el punto sin retorno?”
“Bueno, ¿Cuánto queda?”
Hoy he encontrado un mensaje flotando
En el mar, de ti para mí.
Decía que cuando pudiste verlo
Lloraste con miedo, el punto estaba cerca
¿Eras tu el que decía “cuanto queda, cuanto queda, cuánto queda hasta el punto sin retorno?
I Heard The Men Saying Something
The Captains Tell They Pay You Well
And They Say They Need Sailing Men To
Show The Way, And Leave Today
Was It You That Said, "how Long, How Long?"
They Say The Sea Turns So Dark That
You Know It´s Time, You See The Sign
They Say The Point Demons Guard Is
An Ocean Grave, For All The Brave,
Was It You That Said, "how Long, How Long,
How Long To The Point Of no Return?"
Your Father, He Said He Needs You
Your Mother, She Says She Loves You
Your Brothers, They Echo Your Words:
"how Far To The Point Of no Return?"
"well, How Long?"
Today I Found A Message Floating
In The Sea From You To Me
It Said That When You Could See It
You Cried With Fear, The Point Was Near
Was It You That Said, "how Long, How Long
To The Point Of no Return?"
Adaptación al castellano
Escuché a un hombre diciendo algo
Los capitanes dicen que te pagaron bien
Y dijeron que necesitaban navegantes para
mostrarles el camino y llegar hoy.
¿Eras tu el que decía “cuanto queda, cuanto queda?
Dicen que el mar se vuelve tan oscuro que
Sabes que es el momento, ves la señal
Dicen que es el punto que guardan los demonios,
Una tumba en el océano, para todos los valientes
¿Eras tu el que decía “cuanto queda, cuanto queda?
¿Cuánto queda hasta el punto sin retorno?
Tu padre, él dijo que te necesita.
Tu madre, ella dijo que te amaba.
Tus hermanos, ellos repitieron tus palabras:
“¿Cuánto queda hasta el punto sin retorno?”
“Bueno, ¿Cuánto queda?”
Hoy he encontrado un mensaje flotando
En el mar, de ti para mí.
Decía que cuando pudiste verlo
Lloraste con miedo, el punto estaba cerca
¿Eras tu el que decía “cuanto queda, cuanto queda, cuánto queda hasta el punto sin retorno?
Al igual que los navegantes creían en un punto mitológico situado en el océano guardado por demonios y bestias apocalípticas que al atravesarlo, era tarde para volver atrás y salvarse, las personas y el arrepentimiento humano están ahí, o no, según quien sea. Hay personas capaces de soportar el arrepentimiento y tragárselo, o capaces de percibir las cosas como algo que no requiere arrepentimiento alguno.
Pero siempre todo acto que realizamos deja alguna secuela. Un navío revuelve el agua por donde pasa y esta nunca vuelve a donde estaba antes. De igual modo, los sucesos de nuestra vida que dejamos atrás, quedan revueltos en la realidad pero retenidos en nuestra memoria. Pueden ser movimientos positivos o negativos según los percibamos. Esto no supone un problema mientras nuestras aguas revueltas nos transmitan una sensación positiva, pero cuando no es así, surge el arrepentimiento: ese querer reparar algo (no que hacerlo) que crees que podrías haber hecho de otro modo y recapacitas sobre cómo podrías haber llevado esa situación de otra manera. Tal vez en una fase de arrepentimiento quieras simplemente volver atrás y empezar de cero, o no, porque piensas que ya el agua está muy revuelta. Tal vez sea cosa de olvidar, o no. Tal vez se arregle con diálogo, o prestando nuevas oportunidades de un modo u otro o no.
El “Punto sin retorno” es en el que las personas seguimos creyendo. No a nivel cartográfico (lógicamente) sino psicológico o a veces incluso moral. Creemos que hay un punto a partir del cual no podemos arrepentirnos de nuestros actos, que no hay vuelta atrás, y damos la espalda al problema sin prestarle solución, a veces incluso a falta de arrepentimiento porque creemos que está bien. Creemos que a partir de cierto momento no podemos agarrar con firmeza el timón y evitar cruzar el punto, volver a tierra o navegar por aguas seguras.
Pero un mito es un mito, y esté en el contexto que esté lo seguirá siendo.
Si no existía un “Punto sin retorno” al final de la tierra, en la mente humana no tiene porque manifestarse, podemos ser capaces de darnos cuenta de que nunca es tarde para arrepentirnos. Podemos incluso pensar que quizás haya cosas de las que si podamos arrepentirnos y retomar de otra manera.
En la canción esto se refleja de una manera muy clara: un navegante bien pagado embarca y los marinos le guían camino al “Punto sin retorno”. Este sujeto, el protagonista se pregunta continuamente de manera obsesiva “¿Cuánto queda, cuánto queda?” Porque sabe a que se enfrenta, quiere estar seguro de que llegado el momento podrá decir “basta” y volver atrás, necesita saber cuanto tiempo tiene para arrepentirse, es lo unico que no sabe, dónde está el punto a partir del cual no podrá hacer nada.
La canción describe la llegada al punto como el oscurecimiento del mar, la llegada a un lugar custodiado por demonios y bestias. Esto es fácilmente interpretable como la llegada de los malos pensamientos y las sensaciones negativas. Saber que algo no va bien, darse cuenta de que no se ha obrado como se debería, y es cuando empieza a surgir el arrepentimiento.
La familia del protagonista sabía también este triste destino (el no retorno) y transmitieron su mensaje de necesidad, amor y preocupación. La canción termina cuando “yo” recibo un mensaje de este navegante, que aterrado lloraba ante la llegada al punto sin retorno, su miedo le impidió actuar ante el arrepentimiento, era consciente de que llegaría al punto sin retorno pero el miedo le hacía preocuparse tanto por cuándo llegaría que no pensó en si debía arrepentirse o no. En este caso, sí debió, y perdió la oportunidad.
No hay que arrepentirse con miedo al propio hecho de arrepentirse porque creamos que las cosas tienen que ser como están y no podamos arreglarlas. Di un amplio “no” al conformismo, ya que siempre habrá algo que te haga un poco más feliz. Puede que aunque cueste un poco, arrepintiéndote de algo todo se arregle, no hay punto sin retorno, eso es algo que tú impones, puede que aunque no lo percibieras del modo correcto antes, te des cuenta con el tiempo de que todo iba bien. No al punto sin retorno, no al conformismo. Tampoco hay que obcecarse con el temor a ese punto sin retorno, ya está dicho que el mito, en mito se queda. El arrepentimiento no dolerá tanto como el saber que no hiciste lo que debiste cuando tuviste la oportunidad, si te vas a arrepentir, hazlo de algo que hayas hecho y no de algo que guardes en tu mente.
El arrepentimiento como tal no sirve de nada, es la determinación de cada uno la que hace que actuemos o no para solucionar una circunstancia de arrepentimiento. Por si solo, el arrepentimiento solo es una fase negativa que causa dudas y dolor, y por norma general tratamos de ignorar y dejar que el tiempo cure. Pero cuando realmente aceptamos que el arrepentimiento también es una realidad, podemos tomar la decisión de hacer algo al respecto.
Arrepentirse no es volver hacia atrás, por lo que no tiene que suponer volver a caer, arrepentirse es el primer paso para iniciar un nuevo episodio.
No hay punto sin retorno, nunca es tarde para nada, ni tal siquiera para arrepentirse, busca el punto medio entre la razón y el corazón y lucha por lo que de verdad importa, o no.
Para arreglar algo que hemos hecho mal en un pasado, y que tiene repercusiones negativas en el presente (aunque no me gusta mucho emplear esa palabra), creo que hay tres pasos fundamentales:
ResponderEliminar1. Arrepentirse
2. Intentar hacer algo para cambiar la situación.
3. Conseguir ese cambio, definitivamente.
No hay punto sin retorno para el arrepentimiento, tampoco lo hay para intentar arreglar las cosas. Tal vez sí lo haya para el tercer paso, tal vez sí haya cosas que no tienen un arreglo definitivo, por mucho que intentemos darles solución, pero otras tantas, aunque llegar a esa solución nos parezca imposible, sí que la tienen, y por eso es bueno arrepentirse e intentar arreglar, porque son los primeros pasos para llegar a la solución del problema.
Y, como bien dijiste, arrepentirse no es encerrarse en el pasado, ni equivale a autocompadecerse, siempre que el arrepentimiento conduzca al segundo paso. Eso sí, si nos limitamos a arrepentirnos, a mirar lo que podríamos haber hecho y no hicimos (o lo que podríamos haber no hecho y finalmente hicimos), sin pasar a la acción, entonces sí tenemos un problema, y con nosotros mismos. Y en mi opinión, los problemas que se tienen con uno mismo suelen ser los más jodidos de todos...
También me mola la idea de buscar el punto medio entre la razón y el corazón, aunque, como apunté en otro comentario que hice, buscar ese punto no siempre es fácil...
Enhorabuena por el artículo, Caño, realmente merece la pena ser leído y comentado.
Un saludo.