viernes, 4 de septiembre de 2009

Todo puede ser... o no

Recordad siempre plantearos esto siempre que hagáis una afirmación:

'O no'

Dentro de lo que son las cosas, el hecho de ser por ser, puede ser o no. Fuera incluso también; o no.

No pretendo que nadie entienda lo que acabo de decir, solo me gustaría exponer, que toda certeza, toda seguridad, toda cosa que sea, toda cosa que tenga algo, puede serlo, puede tenerlo, así, asá… o no. Por ejemplo:

- A las personas les puede gustar el chocolate… o no. (Cuestión de gustos personales)
- Alberto podría dejar de tocar el piano… o no. (Como a él le gusta tocar el piano, es improbable que lo deje, aunque siempre será decisión suya)
- Podríamos haber abandonado la idea de hacer un blog como este… o no. (Pero decidimos ponernos a ello, sin embargo, no quita que nos cansemos y lo abandonemos)
- Me puedo ir a estudiar la carrera a Cuenca… o no. (Aunque quiero que así sea y es mi objetivo, puede ser que no ocurra)

No hablamos de “o no” en cuanto a la relatividad de la situación de cada uno o su entorno, sino en cuanto al simple hecho del poder ser o no, independientemente de la circunstancia. Aunque algo siempre sea así, aunque tengas una gran certeza de que algo es así siempre, podrá ser o no.

Al igual que mi profesora de filosofía –la cual me suspendería ahora mismo si pudiera- nos preguntaba si la mesa era verde (me gustaría tomar esta propuesta suya como punto de partida) o si simplemente la veíamos verde… Me ahorrare toda explicación sobre tal pregunta para añadir a todo esto, que su propuesta, puede ser una propuesta correcta, o no. No hay modo de saberlo. También, que simplemente, la mesa puede ser verde, o no, aunque todos la veamos así.

A lo largo de todas las entradas que haga en este blog, emplearé la expresión “o no” a menudo, ya que a mi parecer, es algo que conviene puntualizar tras cada información, y más si se habla de pensamientos personales, los más imprecisos que tiene el ser humano. O no.

Yo podría seguir escribiendo sobre esto, o no. Y va a ser que de momento, sí que será así.

1 comentario:

  1. Ya recordé lo que tenía que hacer en mi casa... ¡Ver la nueva entrada del blog! Jejeje...

    El tema del "o no" está bien tal como lo planteas. No hay nada de lo que podamos estar totalmente seguros, ni siquiera del color de la mesa, entre otras porque el color es un invento del hombre y no una propiedad intrínseca de la mesa.

    Has dicho que no hablas del "o no" como indicativo de relativismo. Pero a mí sí me gustaría hacerlo, si me lo permites. Creerse en posesión de la verdad absoluta acarrea muchos problemas (ahí tenemos los fascismos que tantas muertes han causado), pero estarás de acuerdo conmigo en que tampoco hay que caer en el relativismo absoluto.

    Me explico: en ciertos países musulmanes una mujer puede morir lapidada por cometer un crimen como el adulterio, algo muy corriente, por otra parte, en el mundo occidental. Pero, esa es su ley... Las leyes son relativas, si ellos creen que eso está bien, que eso es lo que se debe hacer..., ¿por qué intentar convencerlos de lo contrario? Si aceptamos el "o no" en cualquier circunstancia, sea la que fuere, nos encontraremos en un aprieto tan grave como creernos en la posesión absoluta de la verdad. El "o no" está bien, pero con moderación. Como todo.

    Por eso, según mi opinión, lo que hay que buscar es una especie de término medio. Ni tanto, ni tan calvo. Por supuesto, todas las opiniones son respetables y están sujetas al "o no" (por ello son opiniones), pero si hablamos de leyes objetivas, de verdades científicas... el "o no" ya no vale tanto.

    ¿O no?

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